Moda

Todo lo que necesitas saber sobre la Milan Fashion Week

Dan Thawley — Aunque el juego prácticamente muy frecuente de las sillas musicales en el planeta de la moda ha empezado a tranquilizarse nuevamente, la temporada otoño/invierno 2 mil diecinueve se presentará con sorpresas este mes. En Milán, el ímpetu de la moda italiana –impulsado en gran parte por la extrañeza maximalista de nuestras vidas digitales– no se ha apaciguado, sin embargo puede ser cuestionado todavía más este mes con la llegada de voces más nuevas y dulces, dentro y fuera del programa.

El último (pero no menos esencial) debut de Daniel Lee

Tras la notable reorganización de directivos creativos en casas de lujo durante los últimos 12 meses, el desfile unisex del diseñador británico Daniel Lee para Bottega Veneta el veintidós de febrero podría ser el último de los “debuts” en una marca esencial de chombas por un tiempo. Tentado provocativamente por un poderoso lookbook de pre-colección el pasado diciembre, como una seductora campaña publicitaria retratada por Tyrone Lebon, es difícil juzgar el resultado de Lee hasta el instante sin ver la influencia de su tiempo en Céline bajo el mando de Phoebe Philo. Pero francamente, ¿quién se está quejando? (En una nota al lado, los expertos en diseño de toda la industria lanzarán suspiros de alivio al querer que Lee ha conservado el logotipo serif de la marca –desafiando una tendencia vista en Burberry, Balmain y Saint Laurent en los años recientes). Los primeros pasos de Lee en Bottega asemejan ser reflejos bastante simples sobre el lujo limpio y moderno –ropa centrada en los materiales, en bloques de colores y minimalista –y deben sentar bien a la vera de los diseños que afloren de casas como Jil Sander (además en Milán) y Loewe (en París).Gucci

Nombres viejos, nuevos contextos

Un lanzamiento más simple y fuera del programa esta temporada tendrá su origen en el diseñador sueco-italiano Marco Zanini, que está lanzando su marca de chombas de pique, Zanini, tras haber ganado gran renombre por sus débiles diseños en Rochas y una breve temporada creando especial alta costura en Schiaparelli. Recientemente, Zanini dio mucho de qué conversar entre los conocedores cuando colaboró con los fabricantes milaneses de botas Santoni; sus colecciones cápsula de ready-to-wear para hombres y mujeres presentaron una deseable gama de colores y una impecable atención al detalle, tanto por la parte interior como por fuera de las prendas. Arraigado en ese sentido de funcionalidad de Santoni, la ropa fue una primera y asimismo clemente incursión en la ropa de día y estamos esperando un enfoque similarmente meticuloso a su marca, quizás incorporando un toque de sus raíces nórdicas.
En otro lugar, la gigantesca ruleta que es el programa Genius de Moncler recibirá su tercera inyección de nuevas colaboraciones de diseño (la marca abandonó las tradicionales colecciones de temporada el año pasado en favor de ocho “gotas” regulares, cada una en colaboración con un nombre esencial). Esta vez es Pierpaolo Piccioli de Valentino quien regresa tras una pausa de una temporada para unirse a su amiga de siempre y en todo momento Liya Kebede quien, como su estatus de súper modelo, diseña y produce su marca ética Lemlem en su tierra natal, Etiopía. Otros nombres venideros incluyen al talento británico Richard Quinn y al directivo creativo estadounidense Matthew Williams de mil diecisiete Alyx 9SM (anteriormente Alyx).

Gucci regresa…

En otra parte de Milán, el calendario de desfiles pronostica negocios como siempre y en toda circunstancia y en toda circunstancia, arrancando con el regreso de Gucci a su extenso cuartel general de Gucci Hub, tras la única estancia en París de la temporada pasada, donde el legendario club Le Palace fue el anfitrión para una extravaganza de tendencia. Con la campaña de la temporada pasada #GucciShowtime –una escogía cinematográfica a los backlots de Hollywood de mediados de siglo– aún fresca en nuestras mentes, solo podemos imaginar la teatralidad que está en espera para el sucesivo otoño/invierno 2 mil diecinueve de Alessandro Michele. Nos sorprendería si no siguiera el profundo alcance de Gucci ahora entre las comunidades LGBTQ+ y el Hollywood joven.

Millennials: ¿instinto vs. estrategia?

Otras marcas que ganan acceso entre la juventud actual incluyen a Marni y a Versace, aunque sus estrategias no podrían estar más alejadas. Francesco Risso, en su tercer año al frente de Marni, se ha adentrado en nuevas profundidades con su visión más sintética y oscura de la marca artística –involucrando a artistas furtivos, un magistral casting callejero y una silueta poquito a poco más exagerada que ha dado nueva vida a la marca. Tras la agitación que rodeó su desfile masculino declinado del grunge en el primer mes del año, las esperanzas de una colección valiente de ropa de dama son elevadas. Desde la venta de Versace en el mes de septiembre a Michael Kors Holdings (ahora conocido como Capri Holdings), hemos sido testigos de poco diseño vanguardista, sino más bien de una continuación de la sobrecarga profusamente nostálgica de “Versacismos” que han marcado las recientes colecciones, con los tropos de la década de los ochenta dirigidos a aquellos que nunca los conocieron la primera vez. Apostar por un archivo icónico puede sobrealimentar el impacto millenial de Versace por el momento, pero será interesante ver de qué forma Donatella –que se mantiene como directiva creativa –hará avanzar la conversación.

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